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Cuidados

Cuando recibimos a nuestro cachorro estamos recibiendo a un nuevo miembro de la familia. Como tal le queremos dar los mejores cuidados, entre ellos una buena higiene.

Existen muchas dudas sobre si es bueno o no bañar a nuestro cachorro. Cuando llegan a nuestra consulta es de las primeras preguntas que nos hacen sus nuevos tutores, y la verdad que no hay una única respuesta.

El mito que conocemos sobre lo perjudicial que es bañar a un cachorro tiene ciertas justificaciones. Entendamos que un cachorro está conociendo el mundo, y muchas experiencias las empezará a vivir por primera vez con nosotros. Ruidos, cambios de temperatura, sensaciones distintas, ¡pueden sorprenderle…y estresarle! Y cuando esta sorpresa se torna en estrés podemos comprometer su estado de salud por una bajada de defensas.
Primera pregunta que tenemos que hacernos. ¿Es realmente necesario bañar a nuestro cachorro? Muchos pequeños pacientes que vemos en nuestra mesa de exploración no están realmente sucios, ni huelen mal, simplemente huelen diferente. Nos debemos acostumbrar a que nuestro nuevo miembro de la familia no huele como un humano. En estos casos os recomendamos que higienicéis con toallitas, champú en seco, y con colonia especial para perro. Pero tampoco es bueno abusar. A los perros les gusta oler a perro, busquemos un término medio entre una convivencia agradable y perfumar excesivamente a nuestro cachorro.


Segunda pregunta. ¿Es un cachorro asustadizo, o cuando me ducho desea meterse conmigo? Pues si es el segundo caso estás de suerte, porque el bañar a tu cachorro será una experiencia agradable, de hecho, puede que sólo quiera jugar durante el proceso y te bañes tú también. Si es un cachorro temeroso, que le cuesta afrontar nuevas experiencias, cuidado, tendrás que ir poco a poco presentándole el ritual, sin agobios. Podemos empezar mojando las patitas e ir avanzando otro día por el resto del cuerpo. Si somos muy agresivos, o no detectamos su temor, podemos generar que el perro se quede temblando después una hora en una esquina, y esto conlleva bajada de defensas y que no puedan luchar con ciertas infecciones, o que no generen una respuesta óptima a las vacunas que les estamos poniendo. Por no decir que generen futuros miedos al agua.


Tercera pregunta. ¿mi cachorro ha estado expuesto al ruido del secador? Otro de los efectos adversos del baño de tus cachorros es afrontar este zumbido. Ni que decir tiene que hay que secarlos bien. Si no lo hacemos se pueden resfriar, pueden generar dermatitis por exceso de humedad, además de generar un olor peor al que tenían antes del baño. Entonces antes del proceso comprobaremos que esto no es un problema. Es muy penoso ver mascotas que cogen miedo al ruido del secador y que por eso no podamos realizar un hábito de higiene adecuado. Igual que en el caso del baño, si pasan miedo, podemos volver a comprometer su sistema inmunitario.


Por último, decir que hay situaciones en las que es totalmente necesario bañarlos. Si esto es así ya conoces que los pasos que tienes que dar deben ser cautelosos.

  • Rellena la bañera o un barreño con agua calentita con antelación para no exponerlo al ruido de la ducha o del grifo, y si lo haces que no sea de manera brusca.
  • Cuando lo enjuagues evita que se introduzca agua por la nariz. Les resulta muy desagradable.
  • Sécale bien con toalla para usar lo menos posible el secador.